¿Qué significa la perspectiva feminista?

Trabajar desde una perspectiva feminista quiere decir incorporar la mirada feminista, entendida como un marco teórico o conjunto de teorías, al espacio terapéutico. Esta mirada incluye no sólo el conocimiento académico y científico sino también los saberes populares que se construyen y comparten en las redes y comunidades de mujeres y no llegan a las universidades o las grandes revistas.

Esta mirada incorpora en el análisis el conocimiento de los procesos culturales, sociales, históricos y políticos que atraviesan  nuestras vidas. Además, vamos a prestar atención a otras formas de opresión como pueden ser la raza, la clase, la edad,  la capacidad, la estética o la orientación sexual.

¿Por qué es relevante incorporar esta mirada?

La gran mayoría de personas hemos sido socializadas en un género u otro; es decir, hemos aprendido a habitar del mundo como hombres o cómo mujeres. Asimismo, el resto de personas nos entienden o identifican con una u otra categoría. Esto influye en nuestras actitudes, emociones, experiencias, expectativas, relaciones.. . y especialmente en el valor que les damos a las mismas.  Resumidamente, todo ello modela nuestra subjetividad.

Así, trabajar desde una perspectiva feminista significa integrar la famosa cita feminista “Lo Personal es político”: nuestras viviencias, alegrías, conflictos y malestares no son algo individual, sino colectivo.

¿Cómo se concreta todo esto?

  • La búsqueda de una atención más horizontal:
    • Nuestro saber no es mayor ni más válido que el de las personas que acompañamos.
    • Nos reconocemos como personas no neutrales, también atravesadas por opresiones y privilegios que influyen en nuestra mirada. Hacemos un trabajo activo para ser conscientes de ello, con el objetivo de atender de una manera honesta y ética.
  • Poner en cuestión lo normativo y el “deber ser” como única opción válida.
  • En el espacio terapéutico trabajaremos, entre otras cosas, por desenmarañar cómo la estructura social nos ha construido.
  • Como terapeutas, mantendremos abierta la pregunta de qué implicaciones tiene nuestra práctica para las personas que atendemos, y en qué medida estamos perpetuando o mitigando violencias, normatividades e imaginarios.

¿Para quién es adecuado? 

Cualquier persona interesada en los feminismos puede trabajar desde esta perspectiva.

Mujeres, hombres y personas que se identifiquen con géneros no binarios pueden beneficiarse de esta perspectiva.

¿Quieres saber más?

Si te interesa la Arteterapia con perspectiva feminista, puedes concertar una entrevista en mi consulta.

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